Los dos Pedros
Pedro, hizo una taza de café, se paró frente a su puerta y dejo que la brisa acompañada de rocío le tocara sus pocas partes descubiertas, sus brazos, su frente, tomo un sorbo de café y se dijo para sí, que hermoso clima. Pedro, estaba preocupado, se asomaba por su ventana tomando cálculo de cuanto había crecido la quebrada, alentaba a sus dos hijos que rondaban los 12 años, los animaba que todo estaba bien, ignorada la humedad de sus pies, pues era su único par de zapatos, y oraba. Dios ayúdanos, porque no sabemos dónde ir. Pedro, se recostó sobre el sofá, estiro sus pies, cambio canales en su televisor, pensaba que estaba aburrido y si tenía suerte encontraría una película que lo entretuviera este día. Se lamentaba que su plan de cambiar carro este año, quizás no se llevaría a cabo. Pedro, se fue a su sofá que le habían regalado una familia después de desecharlo, abrazo a sus hijos y les prometió falsamente que la lluvia pronto acabaría, recordó que el poco dinero que había ahor...